¡Juntos en 2012 por la dignidad de la persona, siempre con esperanza! - Donaciones por transferencia o con Paypal

Teoría del conocimiento, sindéresis y habito de sabiduría

De Seminario de Antropologia

Autor Juan Fernando Sellés
Curso y Apuntes sobre la antropología filosófica


La teoría del conocimiento, también llamada gnoseología o epistemología, se ocupa fundamentalmente del estudio del modo de conocer esencial del hombre . Se trata del conocer propio de la razón, de sus diversas vías operativas, de sus diversos actos y hábitos. Pero por encima del conocer racional el hombre dispone de unos niveles superiores de conocimiento que son los hábitos innatos (sindéresis, primeros principios y sabiduría). En efecto, darse cuenta de que se tiene una facultad a la que llamamos razón no es conocimiento racional ninguno, sino otro de orden superior que conoce la razón desde arriba. Así es; conocer que disponemos de inteligencia es un conocimiento elevado, muy por encima de los saberes vinculados a las realidades sensibles y a los de las ciencias arriba aludidas. De ese conocer responde el hábito innato de la sindéresis. La razón es una potencia humana. Por eso se puede decir que los saberes sobre lo humano son superiores a los de las ciencias y técnicas experimentales.

La sindéresis nos permite conocer no sólo la razón, sino también la voluntad, los sentidos, apetitos, etc., en una palabra, la entera naturaleza humana , y su desarrollo, esto es, la esencia del hombre. Sin ese conocer no se podría llevar a cabo una antropología referida a la esencia humana. Por encima de este nivel cognoscitivo disponemos de otro hábito innato al que se ha aludido al hablar de la metafísica: se trata del hábito de los primeros principios. Pero los temas que ad-vierte este hábito -como se ha dicho- no son los humanos, sino los principiales de la realidad extramental (los primeros principios o actos de ser). Superior a la sinderésis y al hábito de los primeros principios es el de sabiduría, que alcanza a conocer que somos personas, y en cierta medida, qué persona somos . Sin él sería imposible la antropología trascendental: el descubrimiento de los radicales personales que se exponen en el último tema de este Curso. De manera que la teoría del conocimiento no es suficiente para conocer la antropología. Ahora bien, sí sirven a la antropología dos de los tres hábitos innatos, y su asistencia es de esta manera: la sindéresis es el método que tiene como tema a la naturaleza y esencia humanas, y la sabiduría es el método que tiene como tema a la persona humana.

La sindéresis, descubierta por San Jerónimo en el s. IV, es un saber poco aludido y menos aún tematizado en el pensamiento occidental. Desde este nivel de conocimiento humano se esclarece o "verdadea" tanto la inteligencia como la vo-luntad, y contando con éstas, las diversas facultades y funciones humanas inferio-res y la misma corporeidad. En cambio, el hábito de sabiduría, descubrimiento de Aristóteles, ha sido más tematizado que la sindéresis a lo largo de la historia de la filosofía, pero ha sido poco perfilado su modo de conocer y asimismo su tema, de tal manera que de él se ha dicho que su cometido es conocer los primeros princi-pios, las primeras causas, los actos de ser, lo divino, etc. . Sin embargo, el hábito de sabiduría permite, strictu sensu, alcanzar a la persona humana, es decir, a los trascendentales personales. Estos son sus temas propios.

Por otra parte, el hábito de sabiduría no es la instancia cognoscitiva humana más alta. Superior a ella está el conocer personal. Se trata, no ya de una facultad ni de un hábito innato, sino de un acto muy especial, pues es el acto de ser personal, o mejor dicho, el co-acto de ser personal, porque la persona como acto de ser no es exclusivamente cognoscente (también es, por ejemplo, amante). Este conocer personal tampoco carece de tema, aunque su tema es muy superior a él (se trata, como se verá en el último Capítulo, del Dios personal).

Herramientas personales
/**/ /**/