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Tipos de lenguaje convencional

De Seminario de Antropologia
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Autor Juan Fernando Sellés
Curso y Apuntes sobre la antropología filosófica

Poseemos dos tipos usuales de lenguaje convencional: el hablado y el escrito. El primero es más expresivo que el segundo porque cuenta con más modulaciones de la voz, que son sumamente difíciles de expresar (y de entender bien) con signos escritos. En este sentido son más ventajosos y pertinentes los medios de comunicación que transmiten la voz, como los telefónicos, que los que sólo transmiten mensajes escritos, como los beeper. Superiores a los medios de comunicación que transmiten la voz son aquéllos que la acompañan de imágenes en las que se aprecian los gestos que se realizan con el rostro, las manos, etc., porque todos esos signos están en función de la inteligencia humana. El lenguaje audiovisual es superior a los precedentes. Mediante la escucha por el oído de cualquier lenguaje convencional uno vence hasta cierto punto el espacio porque no se requiere del contacto para captar el significado. Además es susceptible de captar más diferencias, más mensaje, en menos tiempo. Mediante la vista no sólo podemos vencer mejor el espacio sino también el tiempo. El lenguaje del filme es superior al fonético, pero no sólo porque es más veloz, o porque educa o deforma más a los receptores, sino porque es más convencional, más elíptico, dice más con menos escenas.

Si el lenguaje escrito es inferior al hablado debe dualizarse con él, es decir, servirle. En efecto, se pueden dar clases virtuales vía internet, o aprender mucho de los manuales, pero el trato personal es insustituible. La presencia humana es irremplazable. A su vez, si el lenguaje hablado es superior al escrito debe favorecerlo, es decir, exponer de modo más explícito lo que en el texto queda un tanto lacónico o críptico. Lo hablado manda sobre lo escrito, lo aclara, corrige, dilucida. Por otra parte, es claro que unos lenguajes escritos son más simbólicos que otros. Al narrar historia, por ejemplo, se simboliza menos que al escribir unos poemas. Asimismo, unas formas de habla son más simbólicas que otras. El habla y su simbolismo también están correlacionados con el sexo humano. La mujer tiene más capacidad de hablar que el varón. También la mujer es más insinuante, simbólica. Ahora bien, recuérdese que el habla no es lo más alto del hombre. En consecuencia, debe subordinarse a lo inmediatamente superior: la inteligencia y la voluntad. Tampoco la inteligencia y la voluntad son lo superior del hombre. Por eso no se puede perseguir una verdad racional como fin último, o una virtud como fin en sí, porque entonces la inteligencia y la voluntad se despersonalizan. Deben supeditarse a la persona.